miércoles, 29 de octubre de 2014

¿Diseño de Dios?


¿Tiene Dios un Diseño para la Iglesia?




El “mundo” está en crisis. Si la Iglesia se deja arrastrar por esta crisis entonces deja de ser instrumento de Dios para redimir al “mundo”.


Dios nos dio los Dones del Espíritu como herramientas para hacer crecer y fortalecer nuestra Iglesia. En 1ra de corintios 12:1 Pablo nos dejar saber cuán importante es que la Iglesia conozca los Dones del Espíritu Santo.





Son éstos los que capacitan a la Iglesia a estar por encima de las crisis del “mundo” y cumplir con la encomienda que Dios nos ha dado.

En los versos 12:4-7 Pablo afirma la unidad de la Iglesia. ¨Hay muchos dones y ministerios pero el espíritu es uno.¨ Dios repartió los dones a toda la Iglesia para provecho colectivo y no para provecho individual. Tampoco los dio a un grupo selecto sino a toda la Iglesia.



Dios pudo haber dado todos los dones a todas las personas pero no fue así. Si queremos que la iglesia tenga todos los dones tenemos que depender todos unos de otros. Dios nos obliga a trabajar juntos. Dios desea que aprendamos a ministrar juntos y en armonía. Eso es la iglesia. Un lugar donde los hermanos trabajan juntos, se apoyan mutuamente, se nutren y se ministran. Así le servimos a Dios "como Dios manda". 


Para que se manifiesten los todos los dones en la iglesia, además de la preparación personal, tenemos que permitir y fomentar que todos participen efectivamente de la totalidad de la vida de la Iglesia. 


Dios no desea la iglesia controlada por una élite, sea profesional, de clase social o clerical. Dios requiere que todos tengamos la vivencia y la bendición de utilizar los dones que Él nos dio.  Así lo diseñó Dios. Este es el DISEÑO DE DIOS para la Iglesia.

Algunas iglesias han creado numerosas reglas y estructuras para que las funciones y la toma de decisiones caigan sobre unos pocos. Esto es dañino a la Iglesia y contrario al DISEÑO DE DIOS.

Para que se manifiesten los DONES DEL ESPIRITU todos en la Iglesia tienen que participar de forma efectiva en los procesos y funciones de la Iglesia. Para lograr esto tiene que haber una DEMOCRACIA en todas las áreas y a todos los niveles en la Iglesia.

No me opongo a los gobiernos de las iglesias pero sus reglamentos y oficiales tienen que permitir el libre flujo de ideas y la participación real en las decisiones importantes que afectan la Iglesia y sus miembros.

La Democracia en la Iglesia y la Participación Efectiva promueve la manifestación de los DONES DEL ESPIRITU y garantiza el crecimiento de la Iglesia.


Gracias por leer,
David Febo Serrano