En este Blog intentamos hacer una reflexión crítica sobre los asuntos que afectan la Iglesia, la Fe y la Comunidad. Nuestras opiniones no necesariamente representan las opiniones oficiales de las Iglesias Evangélicas en Puerto Rico. Autor: David Febo Serrano
Mostrando las entradas con la etiqueta libro de la disciplina IMPR. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta libro de la disciplina IMPR. Mostrar todas las entradas
martes, 16 de febrero de 2016
sábado, 14 de febrero de 2015
Perspectiva de Genero

Carta Pastoral del Obispo Rafael Moreno Rivas dirigida a la Iglesia Metodista de Puerto Rico y al pueblo de Puerto Rico sobre la Educación con Perspectiva de Género
13 de febrero de 2015
La violencia doméstica, la violencia sexual, el hostigamiento, la diferencia en la paga a hombres y mujeres por igual trabajo, la falta de oportunidades para el desarrollo del potencial humano son algunas de las manifestaciones de la violencia de género que encuentra en las mujeres sus principales víctimas. Algunas de estas nos resultan más evidentes mediante la cobertura mediática, como lo son las decenas de asesinatos de mujeres y miles de reportes de abuso sexual de menores; sin embargo no son las únicas. Como una estrategia para prevenir y responder a la violencia de género los organismos internacionales han recomendado la educación con perspectiva de género.
La educación con perspectiva de género es una herramienta que nos permite analizar las relaciones y diferencias entre hombres y mujeres antes, durante y después de cualquier proceso. Puesto que contribuye a visualizar las relaciones de poder y subordinación, conocer sus causas y encontrar mecanismo para superarlas, resulta cónsona con los valores del Reino de Dios y los Principios Sociales que la IMPR establece. A través de la educación con perspectiva de género reconocemos las relaciones de desigualdad, opresión e injusticia en la organización social y nos mueve a un compromiso en la construcción de relaciones de género equitativas y justas. Afirmamos la necesidad de la educación con perspectiva de género y que la misma es transversal a todas las esferas de la vida.La antropóloga mexicana Marcela Lagarde1 (1996) expresa sobre la perspectiva de género que la misma “analiza las posibilidades vitales de las mujeres y los hombres; el sentido de sus vidas, sus expectativas y oportunidades, las complejas y diversas relaciones sociales que se dan entre ambos géneros, así como los conflictos institucionales y cotidianos que deben enfrentar a las maneras en que lo hacen. Contabilizar los recursos y la capacidad de acción con que cuentan mujeres y hombres para enfrentar las dificultades de la vida y la realización de los propósitos”. La Iglesia Metodista de Puerto Rico en su Libro de la Disciplina expresa: “Afirmamos, con la Escritura, la humanidad común del hombre y la mujer, ambos teniendo el mismo valor delante de los ojos de Dios. Rechazamos la errónea noción que un género es superior al otro, que un género ha de luchar contra el otro, y que un género puede recibir amor, poder y estima solamente al costo del otro. Especialmente, rechazamos la idea de que Dios hizo a los seres humanos como fragmentos incompletos, hechos completos solamente en la unión con el otro. Instamos a las mujeres y a los hombres, juntamente, a compartir el poder y control, a aprender a dar y recibir libremente, a ser completos y a respetar la integridad de otros. Buscamos para cada individuo oportunidades y libertad para amar y ser amados, buscar y recibir justicia de Dios, destinados a añadir a, y practicar determinación propia éticamente. Comprendemos nuestra diversidad de género a ser un don de Dios, destinado a añadir a la variedad rica de las experiencias y perspectiva humana; y nos guardamos de actitudes y tradiciones que usarían este buen don para hacer otros miembros de un género más vulnerable en relaciones que miembros del otro género.” (Libro de la Disciplina, 2010. Mujeres y hombres. Párrafo 54 II. La comunidad que nutre, inciso G, p.53) Esta afirmación disciplinaria recoge el principio de equidad que la perspectiva de género promueve.
Además el Libro de la Disciplina establece que: “Creemos que tenemos una responsabilidad por innovar, patrocinar y evaluar nuevas formas comunitarias que alienten el desarrollo del potencial máximo de los individuos. Reconocemos como primordial la comprensión evangélica de que todas las personas son importantes porque son seres humanos, creados por Dios y amados mediante Jesucristo y por Jesucristo, y no porque merezcan significado especial. Por lo tanto, respaldamos aquellas condiciones sociales en las que las comunidades humanas son mantenidas y fortalecidas para beneficio de toda persona.” (Libro de Disciplina, Párrafo 54 II. La Comunidad que nutre, p.49). El autor del Evangelio según San Juan en el capítulo 10 verso 10b nos presenta a Jesús diciendo: "Yo he venido para que tengan vida y la tengan en abundancia". Como discípulos y discípulas de Jesucristo tenemos el llamado de continuar el ministerio de nuestro salvador. Esto consiste en promover que tanto mujeres como hombres alcancen vidas plenas, en donde puedan ejercer los dones que Dios ha puesto en ellas y ellos. Ante este panorama la iglesia tiene un compromiso de justicia social y levantar su voz profética. Anhelamos que las mujeres puedan vivir libres de la violencia de género y que tengan igualdad de oportunidades en su desarrollo personal y profesional; de la misma manera que aspiramos a que los hombres puedan validar masculinidades saludables a través de las cuales puedan relacionarse sanamente con ellos mismos, con sus familias y comunidades. Ha sido limitada la inversión que como iglesia y sociedad hemos hecho en esa dirección. La educación con perspectiva de género sería solo uno de los caminos que hay que trazar, pero no el único. La familia, la iglesia, las políticas públicas deben promover y apoyar este proceso de forjar formas de relacionarnos en amor, respeto y equidad entre hombres y mujeres.En los pasados días hemos observado en los medios comunicación y redes sociales, diversos debates en torno al tema de la educación con perspectiva de género. Estos debates se han concentrado en asuntos que mayormente abordan el tema de la educación sexual. La educación con perspectiva de género y la educación sexual apropiada son dos temas que se relacionan pero que no son lo mismo. Nuestro Libro de la Disciplina también incluye un planteamiento al respecto: “...apoyamos el desarrollo de sistemas escolares y nuevos métodos de educación diseñados para ayudar a cada niño a alcanzar su cabal realización como individuos de valor. Todo niño tiene derecho a recibir educación de calidad, inclusive una completa educación sexual apropiada para su nivel de desarrollo que utilice las mejores técnicas y percepciones educativas” (Libro de la Disciplina, Párrafo 55, III. La Comunidad social, inciso C, p. 58). Como Iglesia Metodista de Puerto Rico también reconocemos la importancia de velar por la educación de la niñez de nuestro país y que la misma sea una responsable y adecuada.
En el conocimiento de saber que de la niñez es el reino de los cielos, y esta el futuro de nuestro país, invitamos a la IMPR al análisis reflexivo en oración, al dialogo respetuoso y a la acción responsable.
En el amor de Cristo Jesús,
Obispo Rafael Moreno Rivas
Iglesia Metodista de Puerto Rico
[ilustraciones y fotos añadidas por Dialogometodista]
1Lagarde, Marcela, “El género”, fragmento literal: ‘La perspectiva de género’, en Género y feminismo. Desarrollo humano y democracia, Ed. horas y HORAS, España, 1996, pp. 13-38.
miércoles, 3 de septiembre de 2014
Credo Hispano
Credo Hispano
Creemos en Dios Padre todopoderoso,
creador de los cielos y de la tierra;
creador de los pueblos y las culturas;
creador de los idiomas y de las razas.
Creemos en Jesucristo, su Hijo, nuestro Señor,
Dios hecho carne en un ser humano para todos los humanos;
Dios hecho carne en un momento para todas las edades;
Dios hecho carne en una cultura para todas las culturas;
Dios hecho carne en amor y gracia para toda la creación.
Creemos en el Espíritu Santo,
por quien el Dios encarnado en Jesucristo
se hace presente en nuestro pueblo y nuestra cultura;
por quien el Dios creador de todo cuanto existe
nos da poder para ser nuevas criaturas;
quien con sus infinites dones, nos hace un solo pueblo:
el cuerpo de Jesucristo.
Creemos en la Iglesia,
que es universal porque es serial del reino venidero;
que es mas fiel mientras mas se viste de colores;
donde todos los colores pintan un mismo paisaje;
donde todos los idiomas cantan una misma alabanza.
Creemos en el reino venidero, día de la gran fiesta,
cuando todos los colores de la creación
se unirán en un arco iris de armonía;
cuando todos los pueblos de la tierra
se unirán en un banquete de alegría;
cuando todas las lenguas del universo
se unirán en un coro de alabanza.
Y porque creemos, nos comprometemos
a creer por los que no creen,
a amar por los que no aman,
a soñar por los que no sueñan,
hasta que lo que esperamos se torne realidad.
Amen.
Dr. Justo González
domingo, 31 de agosto de 2014
Derechos de las Minorías Religiosas
Metodista;
este es tu Credo Social en relación a los Derechos de las Minorías Religiosas.
La persecución religiosa ha sido cosa común en la historia de la civilización. Urgimos políticas y prácticas que aseguren el derecho de todo grupo religioso a ejercer su fe, libres de restricciones legales, políticas o económicas. En particular, condenamos las actitudes anti-semíticas, anti-musulmanas y anti-cristianas, tanto expresas como solapadas, con especial sensibilidad respecto a su presentación estereotipada en los medios de comunicación, y afirmamos el derecho de todas las religiones y de sus adherentes a expresarse sin discriminación legal, económica y social.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)




